Recuerda que si juegas así tendrás... ¡Otro grupo de WhatsApp!

Rol y mensajes de WhatsApp Cómo encontrar la metadona del rol gracias a jugar a través de una plataforma que llevo siempre en mi móvil: el WhatsApp.

Una de los asuntos que más nos comen la moral a los simples mortales venidos a más con esto de los juegos es no tener tiempo para jugarlos. Cuando hay una problemática que obliga a que no podamos ni sepamos cómo sacarlos a la mesa, se han de tener en cuenta muchas posibilidades. Yo las he ido descartando prácticamente todas, pero una de ellas me tiene absolutamente maravillado, a través de los juegos de rol y los mensajes de WhatsApp.

Quien dice WhatsApp dice Telegram, o cualquier otra app. No voy a escindir ninguna virtud en favor de una u otra porque entiendo que todas están preparadas para dar soporte de la misma manera. Es más, seguro que Telegram es incluso más adecuada para lo que utilizamos, pero por ahora no hemos dado el salto.

No es nada nuevo para muchos, desde luego, eso de jugar al rol con elementos que permitan jugar sin que tú y tus jugadores estéis en el mismo lugar. Hay salones de chat y plataformas de juego que, ya sea leyendo las letras escritas, oyendo sus voces o viendo sus caras, permiten que juegues sin demasiados problemas. Últimamente escucho en varios podcast roleros, además, insistir en el aspecto de seguir desarrollando las partidas de Rol sin que estas tengan que tener presencia física por las bondades que he descrito antes.

Con los juegos de mesa me ha ocurrido en esos momentos que, como supongo todos tenemos, hemos tenido menos tiempo. Muchos acababais encontrando plataformas online para jugarlos simulando partidas físicas, ya sabéis, Vassal, Tabletop Simulator y demás. Nada nuevo, supongo, para quienes leéis esto.

WhatsApp y rol significa... ¡Más grupos de WhatsApp!
WhatsApp y rol significa… ¡Más grupos de WhatsApp!

Me ha costado siempre bastante esfuerzo jugar videojuegos y me reconozco perezoso para ello. Quizá en algún otro momento analice las razones, pero de primeras puedo decir que por mucho que me guste el juego tengo poca paciencia y propensión a dejar que una máquina elabore la partida por mí, aunque ésta solo trate de simular el entorno. Reconozco, de nuevo, que quizá haya algo de prejuicios, y no descarto volver a intentarlo –otra vez– en algún momento. Por eso también me cuesta en exceso jugar a juegos de mesa en estas plataformas online, aunque prometo intentarlo de nuevo porque sé que el resultado, según me habéis contado muchos, es muy satisfactorio.

Tenemos una pequeña campaña de Symbaroum. Sí, he sido bastante pesado quizá con el tema, pero en realidad no voy a hablar del juego en sí. Algunos jugadores estaban por la labor de probar algo que habíamos comentado en alguna ocasión; probar el experimento de tratar de jugar online al rol, pero sin plataforma ninguna, por ejemplo con una conexión por Skype.

Toda posibilidad de interactuar con algún medio como el teléfono móvil para jugar a juegos de mesa resultaba poco efectiva si no pasaba por utilizar plataformas externas. Recuerdo mis primeras partidas al ajedrez con un amigo mío, hace décadas, que estaba en otra ciudad, enviándonos mensajes de texto al móvil para determinar nuestros movimientos, cada uno con su tablero desplegado en algún lugar de la casa. Al final, por alguna razón, siempre nos equivocábamos al colocar las piezas –¡pero si éste peón ya te lo había comido!– y alguno tenía que echar atrás para revisar todos los movimientos de partidas que duraban semanas –y costaban 25 pesetas por mensaje, ojo–. Pero para bien o para mal el teléfono celular lo llevamos todos encima en casi cualquier momento de nuestra vida consciente.

El rol tiene un amplio campo de posibilidades a explotar. Da de sí todo lo que quieras, tanto como tú pretendas y como quieran investigar quienes jueguen contigo. La verdad es que con esta premisa es fácil –teniendo, también, un grupo que quiera explorar contigo–, intentar hacer cosas nuevas.

Así que… por qué no jugar al rol por ¿WhatsApp?

Tal y como apareció la idea en mi cabeza lo vi bastante claro. Desde luego, hablo de sustitutivos, directamente; no podría sustituir sesiones en vivo por ésto. Ni tampoco, quizá, sesiones en directo, aunque sea online. Pero los “interludios”, pensaba, podían arreglarse bien con este parche. Es decir, esos espacios de tiempo en los que no sabemos exactamente cuándo podremos quedar, entre sesión y sesión, y que quizá conlleven tiempos menos narrativos y más dirigidos a finiquitar la sesión con los jugadores y preparar la siguiente.
Hasta ahí todo bien. Pero ¿y si lo hacemos al revés? Al fin y al cabo, tenemos poco tiempo para quedar. Rematemos esto en vivo y en directo, pero hagamos que camine “telemáticamente”, a ver qué sale.

Recuerda que si juegas así tendrás... ¡Otro grupo de WhatsApp!
Recuerda que si juegas así tendrás… ¡Otro grupo de WhatsApp!

Hay que decir que mi experiencia era y es única y exclusivamente con Symbaroum. No soy un ducho jugador de juegos de rol, y prefiero tener solo una novia en este caso y hacerle y proporcionarle todo mi esfuerzo y pasión, a pesar de que, sin duda, me gustaría disponer de tiempo y energías para probar mucho más. Pero con un entorno más o menos conocido como es para mí Symbaroum, me iba a sentir mucho más seguro en absolutamente todos los aspectos. Me atreví a proponerlo a un grupo pequeño que aceptó al instante. Repito, seguro que no hay nada inventado y que esto se hace una y otra vez; los roleros tendrán cien mil herramientas que los profanos como yo alucinarían al conocerlas. Pero venga, a ver qué sale. Y comencé mandando un audio un poco adornado como presentación, con florituras y musiquita de fondo.

La dinámica iba a ser la siguiente:

-El Master –yo– ponía en situación y en contexto la historia. Así, los primeros audios trataban de hacer aterrizar a los jugadores en la historia. Nada que no hiciéramos en una historia en la que nos viéramos las caras sobre la mesa.

-Las fichas de los personajes las tienen escaneadas o fotografiadas y en el móvil.

-De vez en cuando, como añadido y con cuidado de no exceder la cantidad de información que les hacía llegar, iba mandando algunos audios con pequeñas píldoras de entorno que se supone que debían conocer. Ejemplificándolo en Symbaroum, digamos que estas pequeñas píldoras eran audios de unos cinco minutos sobre la pequeña historia del lugar en el que los jugadores se encontraban y que sus personajes debían conocer o al menos que les sonase.

-Es posible que se les requiera una tirada, cuando fuera posible la harían. Aquí llegamos a un pacto en el que según cómo evolucionara la partida y los retos específicos que se les planteasen, podía ser el master o el jugador quienes hiciera la tirada –en Symbaroum, siempre es el jugador quien tira los dados, pero llegado a este punto, nosotros lo alteramos–. La tirada a veces tan solo era un cuestión de intersección, como una especie de punto de toque, no siempre necesaria pero que otorga un aspecto de “aguanta la respiración” narrativo super interesante.

Hay varias premisas que con la práctica se han demostrado importantes:

-No exigir; el medio da de sí bastante espacio a la dispersión así que es de celebrar que alguien saque un ratito en su día a día para enviar su audio.

-Importante el identificar los mensajes más importantes como ‘favoritos’ o con textos fácilmente encontrables en una búsqueda para poder acudir a ellos cuando sea necesario.

-Que cada uno interprete su rol como quiera, ya sea en primera o tercera persona, o que desarrolle su narrativa como más comodidad encuentre. Nada que no haríamos en la mesa.

Es super interesante darle a cada uno, si la necesitan o si lo requiere la historia, información de manera individual, el formato da de sí como para que envíes audios al jugador o que este pregunte o tenga escenas específicas que le incumben a él de manera concreta y única. Lo mejor y lo que más me ha llamado la atención de este formato son los tiempos, porque los audios se graban cuando cada uno pueda. Cuando a veces no podía grabar un audio, lo escribía; quizá la descripción de un lugar en el que entran, o un cambio de escena en el que el grupo viaja de un lugar de la ciudad a otro.

Algunos audios de los que envío como master son más largos para poder dar un contexto más general y que los jugadores puedan permitirse más tiempo antes de poder ponerse a jugar. Pensad que un audio del master empieza pero luego los demás aportan los suyos y no todo el mundo tiene los mismos horarios ni puede hacerlo relativamente en poco tiempo.

Textos (cuando no hay posibilidad de audios) y fotos son fundamentales para ambientar la historia.
Textos (cuando no hay posibilidad de audios) y fotos son fundamentales para ambientar la historia.

En los audios, de hecho, hay espacio para la pausa. Aunque la narración del master recorra una escena completa, los jugadores metían sus audio ‘entre medias, con cosas como “cuando aquél tipo nos dice que nos alejemos y trata de darse la vuelta y huir, le pido que no lo haga y le muestro la empuñadura de mi espada”, aunque, en el audio original, la historia haya continuado hasta un estado más avanzado de esa escena. Siendo así no hay problema por reformularlo porque lo bueno que tienen los audios por WhatsApp es la flexibilidad que da la propia conversación a viva voz. Este punto es fundamental.

Por ello otro punto que se convierte en algo importantísimo que todo tenga la pretensión de ser lo más narrativo posible. Si el jugador quería hacer avanzar la historia contándola como él pensaba que debía evolucionar según sus actos, excediendo lo que se presupone que podría pertenecerle como jugador –por quizá tocar aspectos del entorno que no le correspondieran– era libre de hacerlo. Si algo chirriaba o se contradecía, ya estaría el master para redirigirlo. Ésto último, por cierto, no se ha dado aún, por ahora, y parece que con la dinámica que llevamos y la confianza que se ha generado y la que tienen los jugadores para hacer avanzar ellos mismos la narrativa, no se va a dar. Hay un tira y afloja entre la confianza y permisibilidad aquí que, si se consigue, se hace llegar al equilibro perfecto en el que todos saben qué pueden hacer y qué haría descarrilar el dinamismo de la partida “wasapera”.

Se nos han dado situaciones muy divertidas, además. Desde ruidos de cisternas porque los jugadores se esconden en el baño de la oficina para grabar su pequeño audio,  hasta sonidos de fondo de todo tipo; ladridos, sirenas, etc. Por no hablar que hay que verme a mí caminando por la calle diciendo frases como: “El tabernero te sirve una onza de pan y un pedazo de tocino salado, acepta tu moneda pero te dice que el bardo al que buscas acudirá a tocar a su local por la noche, que puedes darte una vuelta por la Plaza del Sapo hasta entonces, y que trates de molestar lo menos posible a la guardia de Reina”. Imaginaos, en el puto Metro paseando por el andén, tratando de que las gafas de sol y la barba me hagan pasar desapercibido lo suficiente como para que la gente se cuestione mi estado mental.

¿A qué me lleva todo ésto? De nuevo a resaltar las bondades del rol y las infinitas capacidades de divertimento que ofrece. Es como estar jugando a algo durante todo el día y tenerlo en la cabeza cuando quieras. Es una gozada mirar WhatsApp y ver que tengo un puñado de audios pendientes de escuchar o un “tocho” de texto por leer. El show debe de continuar y lo llevamos en el bolsillo del pantalón. De verdad; tan simple, y tan reconfortante y divertido.

 

Esta entrada se la dedico a Iván y Aida, conejillos de indias de este pequeño experimento.

Publicado por

LuisFley

Juego a juegos de mesa y casi siempre pierdo. Poco más que decir. Si acaso, que grabo un Podcast sobre ello llamado 'Planeta de Juegos'.

10 comentarios en “Rol y mensajes de WhatsApp Cómo encontrar la metadona del rol gracias a jugar a través de una plataforma que llevo siempre en mi móvil: el WhatsApp.

    1. Hola Araj!
      pues la verdad es que no tengo ni idea de ninguna plataforma así. Sé que hay partidas de rol por foros desde hace muchos años, pero temo que en este sentido no soy de mucha ayuda. Entiendo que lo más sencillo, al menos en mi caso,es buscar un par de jugadores que como tú que quieran jugar y ponerse a ello. ES más sencillo de lo que parece, mientras el master lo vaya teniendo todo preparado, irá saliendo, exactamente como jugar en “directo”.
      Mil gracias por tu comentario!

    2. En las comunidades de juegos de Google + no faltan los anuncios de reclutamiento de jugadores para partidas via telegram, discord, etc.

    3. Hola Araj, en Google+ hay una comunidad de “Rol por Telegram” y Foro.

      Ahí dejas tu alias de Telegram y eres incluido en la comunidad.

      La comunidad de Telegram se llama “Roler@s” y se entra por invitación para evitar el spam. Actualmente somos más de 200 miembros.

      En cuanto al tema, de hecho preferimos Telegram por encima de WhatsApp porque tienes bots de dados y puedes anclar mensajes como las fichas de los PJs o mapas cosas que WhatsApp no permite.

      No es la única comunidad, de hecho tengo entendido que hay 2 principales (la otra principal es “Mi reino por un máster”) y algunas otras más pequeños.

      Si se te hace difícil encontrar la comunidad de G+ puedes escribirme al Telegram por el alias @Michel_Cardenas

      Resumen:
      Por Google+:
      Rol por Telegram y Foro

      Por Telegram:
      Roler@s
      Mi Reino por un Máster

  1. Estupendo artículo y muy interesante!
    Seguramente por wasap se pierde parte de la experiencia rolera, pero se gana otro tipo de experiencia, imagino.
    La sorpresa o incertidumbre de leer lo que ha pasado a cualquier hora del día y que la historia vaya avanzando hora a hora.
    Felicidades! Y que disfrutes esas partidas!

  2. Muchísimas gracias ‘Tita’! Eso que comentas es precisamente uno de los alicientes que hacen que sea tan interesante.
    Un saludo!

    1. Hola, Agustín
      por desgracia no se puede, es un chat privado y ahí ha quedado sólo para los participantes.
      gracias por tu interés igualmente!

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